¿Por qué enfermamos?
¿Por qué un organismo tan ingenioso como el humano —capaz de reparar huesos, regenerar piel, adaptarse a casi cualquier entorno— cae enfermo? Desde la descodificación neurobiológica y la epigenética, la respuesta se vuelve menos castigo y más mensaje, menos “mala suerte” y más “procesos que se desbordan”. El cuerpo no “falla” porque sí. Se desregula.










