Duelos no resueltos

duelos no resueltos

La sabiduría popular suele decirnos que cuando no resolvemos una determinada situación problemática en nuestra vida, esta vuelve a presentarse una y otra vez, bajo distintas formas. La psicología explica este fenómeno con el concepto de “duelo”. Hacer un duelo significa enfrentarse a una pérdida, trabajarla para superarla y extraer una enseñanza de ello. Sin embargo, no todas las personas lo logran solas.

En una gran cantidad de casos, los sujetos que han sufrido un gran dolor, simplemente no hacen nada, creyendo que el paso del tiempo lo sanará todo. A priori es posible creer que hemos logrado superar la pérdida, cuando nos hemos olvidado de la situación o nos mantenemos muy ocupados en otras cosas. No obstante, los duelos no resueltos en algún momento salen a la luz y vuelven a ser fuente de sufrimiento.

DESCUBRIENDO DUELOS Y TRAUMAS HEREDADOS.

No debemos olvidar que el ser humano es un todo, y como tal, para tener una buena calidad de vida no solo es importante cuidar lo físico, sino también lo psicológico y espiritual. En este sentido, un duelo irresuelto resulta muy perjudicial para la salud mental a corto y a largo plazo.

El Coaching Neurobiológico explica que muchas de las situaciones que se nos presentan en la vida -incluso, nuestra forma de pensar, sentir y tomar decisiones- son heredadas de nuestros antepasados. Tal vez nunca lo habías pensado así, pero tus elecciones afectivas, laborales, económicas, sociales están de alguna forma influenciadas por tu árbol genealógico.

Lo que vivieron tus abuelos, bisabuelos, tatarabuelos o tíos –más cercanos o lejanos- ha dejado huellas en el ADN familiar. Estos rasgos impresos en las células se van heredando de una generación a la otra. Y pueden disparar situaciones tan concretas como la siguiente: una antepasada sufrió la muerte de un hijo y nunca pudo superar esa pérdida. En consecuencia, tú puedes sufrir varios abortos espontáneos porque tu genealogía aún sigue intentando elaborar el duelo no resuelto.

En otras palabras, como decíamos al principio, las mismas situaciones vuelven a repetirse disfrazadas de otra cosa. Por eso es tan importante aprender a enfrentarse al sufrimiento: se trata de conocer su origen, comprender por qué se presenta, aceptarlo y estar dispuesto a superarlo para seguir adelante. Es preciso salir del rol de víctima para convertirse en el protagonista de la propia vida.

¿QUÉ SUCEDE CUANDO DEJAMOS UN DUELO SIN RESOLVER?

Un duelo no resuelto es, muy a menudo, la causa de que estemos consumiendo antidepresivos u otros fármacos, alcohol, cigarrillos e incluso algo más grave como las drogas. También es fuente de un constante sentimiento de frustración, tristeza, desinterés por lo que nos rodea y, de hecho, la causa de miles de casos de depresión y de suicidios.

El Coaching Neurobiológico es una herramienta poderosísima a la hora de transitar un duelo. En primer lugar, ayuda a detectar cuál es esa cuenta pendiente con la vida que no nos deja seguir adelante. Puede tratarse de situaciones tan diversas como el divorcio de nuestros padres, la pérdida de un determinado puesto de trabajo o el abandono de un primer amor. En segundo lugar, nos brinda un haz de técnicas y ejercicios especialmente dirigidos a la sanación interior. Esta disciplina nos invita a vivir los duelos con plena consciencia, transitándolos por cada una de las etapas de que están compuestos. Nos invita a que dejemos de aferrarnos al sufrimiento de seguir pensando que hemos perdido algo. Solo así, enfrentándonos a la situación, seremos capaces de soltarla más tarde, de dejar ir el dolor, para luego disfrutar de la alegría y la satisfacción de haber hecho bien nuestro trabajo.


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